Titilante el ambiente que circulaba entre tanto,
entre nada,
entre espacios que naufragan
para conducir al sentido que enseña el reloj en cada pisada. Calma.
Con certeza de novedad y un plus de perfume que delira mi alma,
voy cortando mi capricho en trozos de tal vez,
en canciones inmaculadas vagabundas en espirales de lo profundo,
aquello tan remoto que vacila en mi corazón inquieto.
Hay mezcla,
hay riqueza de esperanza,
hay muecas de confianza,
hay color. Presente.
sol.
