jueves, 7 de agosto de 2008

º Héctor º


En cuclillas sobre el piso concentrado en su nueva creación va tallando con paciencia un retazo de álamo que transmite lo que guarda su interior.
La barba se le va volviendo blanca y las líneas caprichosas que aparecen en su rostro dan el cálido testimonio de que ha vivido.
Tiene manos que dibujan en el aire todo aquello que su voz no se ha atrevido a decir y lo pinta como artista en un lienzo improvisado con colores sin dueño que bailan en la libertad de su ausencia de prejuicios.
Sembró semillas de infancia en los niños de la cuadra que regados por los años brotaron en adultos y en las tardes de añoranza lo recuerdan con cariño como un albañil de ilusiones de madera balsa.
Simple y complejo como sus obras, de encantadora locura, Compañero de la soledad, aliado de sus creaciones, paciente como si las agujas de todos los relojes se hubiesen detenido para dejarlo jugar a inventar como un Peter Pan en un cuerpo de adulto.
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º.Fanny.º
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2 comentarios:

Miguel dijo...

Precioso y maravillo viaje por este cuerpo de adulto.
Que retrates mejor ese trozo de vida es casi imposible
Son gentes anónimas , una estirpe condenada, con esa dulzura de las cosas humanas
Un abrazo

Unknown dijo...

Permisooo... Que lindo conocer tu lugar! Y más que gracias por pasar por el mio :)
Me gustan mucho tus letras agridulces, que redibujan un ser de encantadora locura, que cada tanto tomamos para perdernos en nuestro mundo y soñar con realidades poco realistas.

Un abrazo grande!! :)