jueves, 4 de junio de 2009

Risas... sonrisas º º

El inicio del final va asomando a la ventana,
va cubriendo de expectativas
el suelo que me eleva y me tiñe de fluorescencias
haciendo nudo en mi garganta,
para sostener aún este fuego que me quema,
me supera y me acelera…
sacudiéndome luego de un tirón
a la melodía de una espera tan ondulante.

Me reintegro en los meses de novela,
leo despedidas y mentiras amistosas,
esfuerzos enmascarados para suplir el deseo,
para anular al menos alguna estación
por donde el tren detuvo su motor a sueños de color.

Repaso y me miro,

doy vista gorda a las baldosas que cubren mi casa
dándome un panorama para ubicar el territorio,
para ver que mi real
ya no se escabulle al aguardo de algún milagro
o al reflejo de algún tropiezo añejo.

Creo que el desconcierto,
la ausencia de manejo y la entrega de mi cuerpo,
hoy me hacen vibrar de alegría…
Sonó un timbre en mi vida
y ya no se cuelan otras estadías
ya no, ya no admito presencias vacías.

Intuyo que en éste cielo se descansa,
que esta dirección es sin salida,
que este orgullo inapetente me recarga de energía
y hace fiesta cada noche
cuando me oprime el alma el estar viva,
cuando me quedo en silencio
para renacer de nuevo, en compañía.

Pareciera un gran misterio,
una apuesta sin criterio a medidas que sujeten.
Pareciera un imposible
que se buscó en las miradas y jamás se percibió,
impidiendo dar señal para adentrarnos en lo más sensible.

Siempre viví supuestos,
siempre supuse que un pequeño matiz
quizá colmaría a un corazón…

Repaso y me miro...

porque esta vez con ceteza admito....

me sobrepasó el amor.


Sol.

1 comentario:

Silvia Giordano dijo...

Pareciera un imposible
que se buscó en las miradas y jamás se percibió,
impidiendo dar señal para adentrarnos en lo más sensible.
Te sobrepasó el amor.¡Aleluya! Aprobechalo.
Besos