
[Un poco más en contacto se empalideció la tez, con la voz entera de ahogo, lágrimas de cristal traslúcidas y un briíllo en los ojos. Una fuerza hizo extender sus rodillas, para alcanzarse en la altura, ella en puntillas y él bien fijo para dejarse demostrar la posibilidad de temblar…acaricié tu mejilla y fue así que te conocí en ese ansiado día.
No te rosé,te besé y me curé la locura con alegría.]
No te rosé,te besé y me curé la locura con alegría.]
El sol por ésta noche que los siguió demoró su aparición, fue a cámara muy lenta su asomo, aunque quizá amaneció a la misma hora, quien sabe sino las pulsaciones aceleradas.
Hubo una mañana donde la figura se guardó eterna.
Existió un nacer en ese día, sin explicación, sin comentarios sobre esa risa que los envolvió, los atrapó, diciendo frases para molestar al volumen de la temperatura.
Todo brotó en esa playa, esa sombra que se acercó, y que en instantes se trasformó en una voz que susurraba y hablaba sin sonido, sobrando las palabras que ensordecerían el ruido de sus interiores.
Ese milagro de resucitar a tiempo, de encontrar luz donde mas brillo se idealizó, hizo al juego de ellos en apariencia inocente, ir desterrando cualquier rasgo de ingenuidad.
Afloraba el disfrute de aquella unión, en su cielo, el lugar donde permanecer suspendidos y al fin pertenecer a la eternidad.
Fundidos con un abrazo.
Una mirada sostenida con ayudas que no alcanzaban, con el fin de callarse y encontrarse,
una puerta que se abría en sus días, para invitarlos al encierro de una prisión divina entre cuatro paredes, ya en sus mentes viajando al estar bailando pegados con la débil emisión de una vela enferma,
y una tormenta que indicaba justamente el desastre de anhelos con ritos que sólo tengan en cuenta una nueva silueta, una nueva fusión y se respire aroma a lluvia con fragancia de ternura en cada avance que se escape para leer sus almas.
Ahí en la arena, sin fijarse ya en el vestido con botones… sino en su felicidad inherente, este joven que arriesgó pedir permiso para compañía, descubrió de golpe que había caminos que en su espalda jamás nadie había transitado y que ésta vez habían sido buscados por nuevos labios, llenos de deseo, siendo besos impresos por indefinido tiempo .
Todo combinaba con los sucesos que eran tangibles en su corazón, en su sangre brillando el instinto de vida, y sus arterias que anoticiaban la llegada de algún infinito presente.
Y así sucedió, las cenizas para siempre guardadas de esas caricias bellas, fueron la mágica excusa de ese delirio de amor, que se dio por vencido gracias al sueño inconsolable que les cerró los ojos y viajó entre gaviotas mientras descansaban con las manos en unión luego de ese encuentro tan singular.
… así fue que te conocí en ese ansiado día.
Te rosé, te besé y se agravó mi locura ya sin necesidad de calmarla para volver a empezar.
sol.

6 comentarios:
y dicen que las segundas partes nunca son mejores que la primera.como se equivocan!mil besos magico ser,te desafío a encontrarle un final a esta historia!
seba.
Amiga querida... hermosa historia...Intangible y tan palpable.. mas real que las relidades que se ven. Ojala llegue pronto ese dia donde todo lo que se siente y se imagina se una con un perfume, una mirada y el calor de un abrazo que comparta la misma ubicacion en el mapa. Brindo por eso y tu felicidad, es que tambien mia. Te adoro con el alma Poro. Besos..
Fa
Valió la pena subir tan alto, cosas así puede justificar una existencia
Gracias por haber vuelto muchachas!
agradezco se me de el visto bueno para lo que a nmi gusto fue mi mejor escrito! X3 Besos varios y que esten bien, una vez mas Gracias
Como bien dijo Fa, intangible.... pero hermosa
Precioso Sol, precioso, que lindo poder relatar una historia con ese sentir en el alma, con esa poesia a Flor de piel, con ese amor tan reparador, tan milagroso...
precioso.
Besos!
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